Simpatizantes brasileños lanzaron pirotecnia en el hotel donde se hospeda Boca Juniors antes del crucial partido de semifinales.

La previa del partido de vuelta de semifinales de la Copa Sudamericana se tornó hostil en Río de Janeiro, cuando hinchas de Vasco da Gama se congregaron en las afueras del hotel de Boca Juniors, lanzando fuegos artificiales para perturbar el descanso del equipo argentino.
Este tipo de tácticas son comunes en Brasil para desestabilizar a los equipos visitantes y, en este caso, encendieron las alarmas de la seguridad del conjunto xeneize a pocas horas de un encuentro decisivo.
Boca buscará revertir la serie en el emblemático Maracaná, donde se esperan más de 70.000 fanáticos locales y cerca de 4.000 hinchas argentinos, mientras intenta romper una racha negativa en Brasil que se extiende desde 2020.
