Las relaciones diplomáticas entre Argentina y Estados Unidos han evolucionado a lo largo de dos siglos, marcadas por tensiones y acercamientos.

Desde que se establecieron en 1823, las relaciones entre Argentina y Estados Unidos han estado marcadas por altibajos, incluyendo momentos de tensión como el apoyo estadounidense al Reino Unido durante la Guerra de Malvinas. A pesar de esto, nunca se han interrumpido, convirtiéndose en un activo estratégico para el país.
A lo largo de la historia, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial, ha habido tres períodos significativos de acercamiento. En la actualidad, con el gobierno de Javier Milei, se observa un alineamiento más cercano a la política estadounidense, lo que ha generado preocupaciones sobre la reducción de la atención a las relaciones con los países vecinos.
Argentina, con su diversidad económica y potencial, debe buscar un equilibrio en su política exterior, reconociendo que, si bien Estados Unidos es una potencia clave, la construcción de lazos sólidos con otros países de la región también es crucial. La diversificación de relaciones podría ofrecer mayores oportunidades de desarrollo y autonomía.
