La nueva ley laboral no logra frenar la caída del empleo registrado y la informalidad se disparó.

La reforma laboral impulsada por Javier Milei, destinada a fomentar el empleo formal, ha dado lugar a un aumento de la informalidad y a la pérdida de 241.200 puestos de trabajo desde su sanción en marzo de 2026. Según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el empleo registrado cayó un 0,9% en este período.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, expresó su descontento con la respuesta de los empresarios y destacó que el empleo privado registrado lleva 13 meses en declive. Además, la tasa de desocupación alcanzó el 7,9%, el nivel más alto desde que Milei asumió la presidencia.
Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) revela que, a pesar de un crecimiento económico del 2,2%, el empleo asalariado privado ha disminuido más del 4%. Mientras tanto, el salario mínimo sigue sin recuperar su poder adquisitivo, acumulando una pérdida del 40,8% desde noviembre de 2023.
