Un abrazo que revive la historia del Barcelona y une a las generaciones.

Lionel Messi protagonizó un momento conmovedor tras la victoria de Argentina sobre Islandia, al abrazar a Andri Gudjohnsen, hijo de su excompañero en el Barcelona, Eidur Gudjohnsen.
La escena, que tuvo lugar después del partido en Auburn, Alabama, simboliza el lazo familiar entre los dos futbolistas, quienes compartieron éxitos en el club catalán entre 2006 y 2009.
Andri, de 23 años, forma parte de la nueva ola del fútbol islandés y no perdió la oportunidad de hablar con Messi y capturar una fotografía para el recuerdo.
