La Corte Suprema confirma la condena a Marcos Fernández por el asesinato de dos agentes en 2016.

Marcos Fernández, expolicía bonaerense, fue condenado a prisión perpetua por la Corte Suprema por el asesinato a balazos de los agentes de la Policía Federal Juan Carlos González y Carlos Andrés Oxance, ocurrido el 20 de octubre de 2016 en Isidro Casanova, tras un enfrentamiento por una discusión de tránsito.
El ataque, en el que también participó su hijo de 17 años, fue captado por las cámaras de seguridad de un comercio. A pesar de que Fernández alegó defensa propia, las imágenes demostraron que uno de los agentes no estaba armado y el otro no tuvo tiempo de reaccionar.
En 2018, la justicia lo condenó por homicidio calificado, y tras rechazos de apelaciones, la Corte Suprema desestimó un último recurso de queja, dejando firme la condena.
