La investigación sobre Stericycle revela la necesidad de controles estrictos en la adjudicación de contratos de residuos.

En el centro de la controversia se encuentran los hermanos Solari y sus vínculos con Stericycle, una empresa que aceptó haber sobornado funcionarios en Argentina, Brasil y México para asegurar contratos públicos. La investigación destaca la importancia de verificar antecedentes y capacidades técnicas antes de adjudicar contratos de tratamiento de residuos.
El caso se complicó tras la revelación de que la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. identificó pagos irregulares por parte de Stericycle, evidenciando fallas en sus controles contables. Aunque la empresa enfrenta sanciones por más de 84 millones de dólares, la responsabilidad legal no se extiende automáticamente a sus socios locales.
La normativa nacional establece criterios de inelegibilidad en contrataciones, pero no implica que las empresas implicadas queden automáticamente fuera de licitaciones. Los organismos contratantes deben comprobar minuciosamente la capacidad de los proveedores y la autenticidad de los servicios facturados.
