La monja japonesa fue hallada culpable de abusos contra niños hipoacúsicos en Mendoza.

La religiosa Kumiko Kosaka fue sentenciada hoy a 20 años de prisión por abusar de al menos siete menores en el Instituto Próvolo, en Luján de Cuyo, Mendoza.
A pesar de la condena, la pena no es firme y la monja no será detenida, aunque no podrá salir de la provincia mientras se resuelve su situación en la Corte Suprema.
Kosaka, de 51 años, ya había sido condenada en agosto por la Corte Suprema provincial, que la halló culpable de varios episodios de abuso, incluyendo su participación en delitos cometidos por el cura Horacio Corbacho, condenado a 45 años.
