La madre de la niña asesinada y sus cómplices recibirán cadena perpetua por abuso y homicidio.

Un tribunal de San Francisco, Córdoba, condenó a prisión perpetua a Rocío Rauch, madre de Aralí Vivas, quien fue abusada y asesinada en noviembre de 2024 en Brinkman. También fueron sentenciados su ex pareja Ezequiel Simeone y Cristian Varela, todos hallados culpables de abuso sexual agravado y homicidio.
Rauch fue condenada como partícipe necesaria, mientras que Simeone recibió la pena por unanimidad como coautor y también por el incendio del lugar del crimen. Varela, en tanto, fue sentenciado como coautor del mismo delito.
Al escuchar la sentencia, Rauch sufrió una crisis de nervios, culpando a Simeone por el crimen: «Te odio, todo esto es culpa tuya». La mujer también unificó esta condena con una anterior de dos años y tres meses por otro delito.
