Una enfermera acusada de intimidar a una mujer en el marco de una investigación por trata de personas.

Svetlana Komkova, imputada en el caso que involucra a Konstantin Rudnev, cuestionó la justicia argentina y afirmó que lleva casi dos años sin entender por qué sigue en el país. «Soy turista y no he cometido ningún crimen», expresó en una entrevista reciente.
Komkova relató que, durante su detención, enfrentó amenazas por parte de una enfermera del hospital Ramón Carrillo, quien condicionó la entrega del bebé de Elena Makarova a la presencia del padre, generando un ambiente de miedo. Aseguró que el proceso judicial ha arruinado su vida personal y económica.
A pesar de las acusaciones, Elena Makarova, señalada como víctima, declaró en Cámara Gesell que no se siente víctima de nada, lo que añade dudas sobre la validez de la investigación que lleva adelante el fiscal Fernando Arrigo, que involucra a más de 20 imputados.
