La reforma busca aumentar los cortes de biocombustibles y fortalecer economías regionales.

La reciente reforma de la ley de biocombustibles, que ahora espera aprobación en la Cámara de Diputados, propone aumentar progresivamente los porcentajes de mezcla de bioetanol y biodiésel, impulsando la industria del azúcar en el norte y del aceite de soja en el centro del país.
Con esta normativa, el corte de bioetanol se mantendrá en un 12% durante un año, aumentando al 15% posteriormente, mientras que el biodiésel pasará del 7% al 10% tras la sanción de la ley, asegurando así una porción del mercado a las empresas no integradas.
Además, la ley establece excepciones al corte obligatorio para ciertos usos específicos del gasoil y permite ajustes en los porcentajes de mezcla solo en situaciones de escasez, garantizando el abastecimiento del mercado interno.
